Viaje a Icària

BARCELONA 1987—1992

Transformación Urbanística

El levantamiento de vías y los desvíos provisionales



El 31 de mayo de 1989 circuló el último tren por el Ramal Marina. Se trataba de un tren conmemorativo, pues era la réplica del convoy original del siglo XIX construida en 1948 por La Maquinista Terrestre y Marítima para celebrar el 100º aniversario del ferrocarril Barcelona-Mataró. A la llegada del tren al Poblenou, se organizó una fiesta y un acto conmemorativo donde simbolicamente, se derribó una parte del muro que separaba las vías del  Passeig de Calvell y se desclavó una de las traviesas.  A partir de este momento, se procedió al levantamiento de las vías de todo el ramal.

Debido a las obras de la Ronda Litoral que discurrían en paralelo,  el Ramal Marina tuvo que desviarse provisionalmente en algun tramo, por lo que los empalmes al nuevo recorrido se realizaban en operaciones nocturnas para poder mantener el tráfico ferroviario sin interrupción. También se levantaron las vías del Ramal de Glòries para proceder a su soterramiento.

Durante bastante tiempo, una gran cantidad de las traviesas levantadas se almacenaron en el interior de los grandes talleres ferroviarios del Poblenou, junto al Camp de la Bota, construídos por la compañia MZA a principios del siglo XX y que por entonces, ya se encontraban abandonados y parcialmente derribados. Precisamente en estas instalaciones, con la desaparición de la tracción vapor en los años 70, se habían desgüazado un gran número de locomotoras y vagones.