Viaje a Icària

BARCELONA 1987—1992

Transformación Urbanística

El Port Olímpic y la regeneración de la costa



La barrera que representaba el ramal ferroviario de Marina para el acceso a las playas, las industrias allí establecidas, la salida de colectores de aguas negras sin depurar y el vertido descontrolado de escombros y residuos industriales, habían convertido este sector costero barcelonés en un lugar muy degradado cuando no, inhóspito. En 1986 se aprobó el plan urbanístico para la transformación de este frente marítimo lo que aparte de la construcción de la Vila Olímpica, implicaba la supresión de las vías, el proyecto de la Ronda Litoral, la recuperación de 4’5 kilómetros de playa y la creación de nuevos paseos marítimos que finalmente, incluyó la construcción de un puerto deportivo.

Para la protección de la salida de los colectores de aguas pluviales al mar, se construyeron espigones en forma de U que a la vez, servirían de protección a las nuevas playas, abiertas y de forma cóncava. La creación de estas playas se realizó a base de acopiar arena obtenida del fondo marino mediante la manga succionadora de un buque draga que luego, la impulsaba y acopiaba en la playa. La unión con la ciudad se consiguió con los cuatro tramos de los nuevos paseos marítimos, que cohesionaron la trama urbana con este nuevo espacio estructurado en torno al nuevo Port Olímpic.

Este puerto, proyecto de los ingenieros J.R. de Clascá, M.A. Andújar y A.Vidaor y el estudio de arquitectura MBM formado por J. Martorell, O. Bohigas, D. Mackay y A. Puigdomènech, sirvió como base náutica para las competiciones de vela de los Juegos Olímpicos. Con una lámina de agua de 78.000 metros cuadrados, el Port Olímpic cuenta con 740 amarres y aloja un gran número de locales comerciales y restaurantes, la Escola de Vela Municipal, el edificio de recepción, la marina seca y un aparcamiento subterráneo para 550 vehículos.