Viaje a Icària

BARCELONA 1987—1992

Transformación Urbanística

Sobre el proyecto urbanístico de la Villa Olímpica



Desde 1980, la política municipal de Barcelona encauzó la transformación de la ciudad mediante intervenciones puntuales a nivel de barrio, en determinados espacios urbanos elegidos por su significación y su situación estratégica. Pronto se decidió la realización de proyectos a escala metropolitana los cuales, se potenciaron con la nominación olímpica de 1986 y que finalmente se llevaron a término en cuatro áreas; Valle Hebrón, Anillo Olímpico de Montjuic, Diagonal y Villa Olímpica.

El mismo año, el Ayuntamiento aprobó el Plan Especial de Ordenación urbana de la fachada al mar de Barcelona en el sector Carlos I y Avinguda Icària. Este sector era una antigua zona industrial con instalaciones y usos en muchos casos, obsoletos. Aislada por el trazado del ferrocarril y prácticamente sin población, su entorno se encontraba muy degradado. En este sector del litoral ya se habían intentado aplicar planes para su reforma. A finales de los años 60, surgió el llamado Plan de la Ribera, impulsado por un grupo de grandes empresas, algunas propietarias de instalaciones en ese sector como Motor Ibérica, Foret, Crédit & Docks y Macosa. En 1968, el gobierno municipal del alcalde Porcioles aprobó el plan al que ya se habían sumado otras grandes empresas -entre ellas Renfe y Martini & Rossi- aparte de algunos bancos y cajas que vieron la posibilidad de un fabuloso negocio inmobiliario. En 1971 el plan se presentó públicamente rebautizado como Sector Marítimo Oriental. La oposición a este plan de clara intención especulativa fue masiva; el trabajo de los propios afectados por las expropiaciones y el de varias asociaciones cívicas y profesionales, entre ellas el Colegio de Arquitectos, finalmente consiguió detener el plan.

Ganada la nominación de Barcelona como sede de los JJOO de 1992, las tres administraciones públicas -estatal, autonómica y municipal- llegaron a un acuerdo para suscribir convenios de colaboración para la reforma urbanística del frente marítimo de levante. Esencialmente estaban encaminados a la supresión de la vía férrea paralela a la costa, el diseño de la ronda litoral, la recuperación de las playas, la transformación de la red de colectores y la urbanización y edificación de un nuevo barrio residencial. Este plan general se fue modificando y adaptando hasta redactarse un Plan Especial de adecuación del área residencial y la Villa Olímpica que fue aprobado por la Generalitat en octubre de 1989. Finalmente, la administración autonómica se mantuvo prácticamente al margen de la negociación y fueron las dos otras administraciones -en aquel momento ambas gobernadas por socialistas- las que asumieron el compromiso de abordar las grandes obras de infraestructura de la ciudad. Se creó entonces una agencia pública con estatuto de empresa privada, Vila Olímpica SA (VOSA) encargada de negociar las expropiaciones y poner en marcha todos los proyectos ejecutivos de infraestructura. A finales de 1988 se constituyó una nueva empresa con acciones de naturaleza pública y privada, Nova Icària S.A. (NISA) encargada de la construcción y venta de las viviendas. En su momento, la venta de estas viviendas no estuvo exenta de controversias entre la opinión pública. Cuando en 1990 se dieron a conocer las características y los precios de estas viviendas a través de un importante despliegue publicitario, la realidad fue que la oferta presentada no reflejó una operación urbanística destinada a cubrir una demanda de compra socialmente heterogénea.

El Plan Especial, que afectaba a 55 hectáreas, fue redactado por el equipo de arquitectos integrado por Josep Mª Martorell, David Mackay, Oriol BohigasAlbert Puigdomènech. Precisamente Puigdomènech había sido uno de los redactores del informe del Colegio de Arquitectos que había impugnado años atrás, el Plan de la Ribera. La elección de los arquitectos para los proyectos de urbanización y edificación se resolvió encargándolo a aquellos arquitectos que hubieran recibido el premio FAD de Arquitectura. Uno de los rasgos importantes de este proyecto es que se actuó sobre el territorio sin tener en cuenta ninguna de las edificaciones y tramas urbanas preexistentes, salvo el eje vertebrador de la Avinguda Icària, pues todo desapareció para dar lugar a una nueva trama urbana conectada a la ciudad. Con la decisión tomada de hacer tabla rasa de todas las estructuras preexistentes, sólo quedó la posibilidad de documentar y registrar para el futuro lo que allí había.





  • Planta general del proyecto de la Vila Olímpica


    Planta general del proyecto de la Vila Olímpica

  • Planta general del nuevo frente marítimo Barceloneta-Besós


    Planta general del nuevo frente marítimo Barceloneta-Besós

  • Mapa del Área Metropolitana de Barcelona donde se señalan los cuatro sectores de las actuaciones llevadas a cabo a raíz de los JJOO del 92.


    Mapa del Área Metropolitana de Barcelona donde se señalan los cuatro sectores de las actuaciones llevadas a cabo a raíz de los JJOO del 92.

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